sábado, 18 de octubre de 2014
¿Fue JP II un “partisano” durante la Guerra?
¿Fue JP II un “partisano” durante la Guerra?
SÁBADO, 18 DE OCTUBRE DE 2014
SÁBADO, OCTUBRE 18, 2014
¿PARTISANO ARMADO Y VIOLENTO -DE JOVEN- SAN WOJTYLA?
Por impedimentos de orden técnico -¿los duendes de la informática?- me fue ayer imposible colgar mi entrada diaria en este blog. Aquí va pues (como una bomba de relojería)(…)
¿PARTISANO ARMADO -Y VIOLENTO (DE JOVEN)- SAN WOYTLA?
El papa Francisco (Primero) acaba de evocar a su predecesor el papa polaco Juan Pablo Segundo en una breve alocución con motivo del treinta y cinco aniversario de la elección de aquél y de su ascensión al trono pontificio. Y si en vida, durante su pontificado no fue así (o no lo fue del todo), está claro que post mortem la figura de aquel pontífice no es que goce de un consenso (favorable) unánime en el plano político no más que en el religioso.
Lo reconocían amargamente sus más incondicionales adeptos en vísperas de su canonización hace unos meses en alusión a lo que ellos siguen llamando ”lefebvristas” y que es un fantasma que no habrá dejado de alimentarse –de viento- en las mentes de los católicos ma obedientes a la silla/de/pedro. Y de ese disenso indiscutible da idea por paradójico que pueda parecer los encendidos textos hagiográficos que la figura del papa Wojtyla continúa inspirando a algunos, nueve años ya transcurridos de su muerte. Un botón de muestra lo ofrece un texto que caer ahora ante mi vista escrito en vísperas de la canonización del papa polaco–hace unos meses- por un antiguo amigo de hace mil diluvios –quiero decir de mis tiempos de universidad, de antes de mi marcha al seminario de Ecône- que se me cae de las manos (y que me perdone) de la vergüenza ajena, por el incienso que despiden sobe todo esas líneas.
Y también porque no puede remediar el pensar, es cierto, que su autor –que me conoció muy bien- no haya podido deja de traerme a la mente en un momento u otro al escribirlas. Umbral en alguna de sus novelas guerra civilistas da entender en relación con algunos de los personajes eclesiásticos que desfilan por ellas que la forma más eficaz de precipitar la muerte de alguien era el canonizarlo en vida y así en uno de los episodios de “Pio XII, la guardia mora y un general sin un ojo” el protagonista trasunto del autor, se ingenia una maquinación para asesinar al coadjutor –que las beatas de la parroquia tienen ya canonizado en vida- que al final no se concreta, perdonándole la vida como si el propio autor, Umbral hubiera perdonando al personaje -real y ficticio a la vez- él también en el recuerdo cuando menos(…) Y está claro que a un papa polaco canonizado en los medios de la prensa global desde los inicios de su pontificado –como nunca se vio otro caso igual en la historia de la iglesia en la era contemporánea- debería corresponder en el guion que los sabios le tenían asignado una muerte agónica como la que tuvo (a la faz del mundo entero) ¿Fue eutanasiado como el rumor persistente no deja de apuntarlo? Muy posiblemente y nadie puede desde luego impedirnos el pensarlo y el afirmarlo a falta de la prueba del milagro (…)
¿Un atleta de la fe como la propaganda fide nos lo viene vendiendo antes y después de su muerte? Poniendo las cosas en su lugar hay que reconocerle una personalidad atípica en extremo, in necesidad de calificarla de excepcional (lo que añadiría al incensamiento) Un papa eslavo que venia del frío, conforme al clisé de una novela (de un anglosajón) con aires de profecía, grande best-seller de los años del concilio y del posconcilio inmediato –y no menos éxito el del film que inspiraría-, y que cuando Wojtyla fue elegido fue celebrada como un profecía y me refiero a las Sandalias del pecador. El pescador en la mente del autor de la novela lo fue de la opinión unánime de críticos y comentaristas otro prelado de la Europa del Este, y de la Iglesia del Silencio el cardenal Slipyj (al que Pablo VI hizo callar) –“metropolita (así firmaba) de Lvov de los ucranianos” (…)- extrañamente olvidado en los días que corren marcados por una actualidad ucraniana tan candente. Yo no me hubiera imaginado (entre paréntesis) al Cardenal Slipyj bendiciendo hoy el Maidán, de manera alguna (…) A final, el prelado polaco le arrebataría al ucraniano la profecía, por las similitudes que concurrían en uno y otro en parte, sin duda alguna. Los dos venían de la Europa del Este y los dos arrastraban un pasado cargado, y marcado, el uno por persecución y el otro por el silencio y el misterio que le rodeaba (y le sigue rodando post mortem) Con el paso de los años habrán acabado circulando algunas biografías piadosas del papa polaco buscando el detalle y la precisión de datos fechas y lugares como un reconocimiento excito de la enorme laguna que habrá rodeado el pasado del pontífice que venia del frio. Que no dejan de suscitar fatalmente mil interrogantes e todo tipo. Hay un detalle en el que todos o casi todos habrán acabado concordando y es la anomalía que representaba el que justo finalizada la segunda guerra mundial el futuro pontífice, joven eclesiástico pudiera reanudar su carrera eclesiástica tan prometedora, y entrar y salir de su país –en lo sucesivo bajo el régimen comunista- antes incluso de la firma del protocolo Iglesia Estado (14 de abril de 1950)- como si tal cosa -a finales de la década de los cuarenta, con estancias en varios países occidentales, entre ellos Bélgica- pese a la persecución religiosa tan acerba que protagonizó la llamada Republica de Lublin antecedente inmediato –hacia el final de la II Guerra Mundial- del régimen comunista polaco de la posguerra. ¿Por qué?
Esa es la pregunta que muchos se habrán hecho siempre en voz baja aunque solo fuera. Y ninguno de sus biógrafos habrá sabido darle cumplida respuesta hasta ahora. Las hipótesis de explicación no habrán escaseado y a ellas se suma ahora una –prueba documental al canto- que cae ahora en mi manos en vísperas de este aniversario. Y se trata del facsímil de un documento, –sin fecha (aparente)- es cierto- emanante de la Gestapo durante la ocupación alemana en Polonia (con firma o rúbrica Dezernat F VII A.) ¿Partisano armado, Karol Wojtyla –como los de Bandera (hijo de un cura uniata) en la Ucrania vecina- tal y como se desprende de ese documento tan sorprendente y no simplemente un militante de la desobediencia más o menos pasiva que es la imagen subliminal de la actuación de aquel pontífice durante aquellos años de guerra que se nos habrá transmitido prácticamente hasta nuestros días. El documento de la Gestapo alemana (Reichsicherheitshauptamt) (RSH 87) –en Polonia, Cracovia (Aussentstelle Krakau) – que aquí ofrezco a la atención de mis lectores hace mención de un eclesiástico de nombre Karol Wojtyla que se habría hecho culpable de muertes por degollamiento -con un largo cuchillo (sic)- de alemanes étnicos (volksdeutches)- de los territorio de Europa del Este de los que Alemania se había visto despojada tras el tratado de Versalles. A título de hipótesis histórica la validez y veracidad del testimonio se vería pendiente de verificación documental como cualquier otro. O es que alguna ley ue prohíba atribuir un valor de testimonio por mínimo que sea a los vencidos de una guerra. En España no habrá sido el caso desde luego.
Y si Wojtya fue un partisano armado infundido de un odio mortal y militante contra los alemanes (vencidos) eso explica no poco los misterios de su trayectoria y da la clave de no pocos de los enigmas que siempre la rodearon. Porque a un eclesiástico con un pasado así no se le podía tener reservado más que una carrera fulgurante en la Polonia bajo régimen comunista y más aún tras la firma del modus vivendi entre la Iglesia y el régimen que tuvo como coartada principal precisamente el espantajo de la resurrección del revisionismo alemán (sic) que los polacos –tanto los jerarcas del régimen como los obispo católicos- denunciaban en el protocolo Iglesia-Estado aquel y que creían encarnado en las reivindicaciones territoriales que llegó a formular –“de los territorio al Este del Oder”- la jerarquía católica alemana de entonces (en la fase tardía del pontificado de Pio XII), justo antes de la firma del protocolo polaco Iglesia-Estado.
Y la hipótesis explica también el que en el papa del perdón brillara por su ausencia durante su pontificado (interminable) la más mínima palabra o gesto de reconciliación -en la prédica incansable de aquel papa como en sus viajes y giras planetarias apoteósicas- con el pueblo alemán que cargó –hasta hoy- para una inmensa mayoría de católicos del mundo entero con todas las culpas y pecados (de Israel) “Los judios no son inocentes –declaraba uno de los protagonista de una obra polémica de Fassbinder- porque cargaron sobre nosotros todas las culpas” ¿Inocente y santo –para la posteridad- un papa polaco que cargó sobre los alemanes todas las culpas, en la paz como en la guerra?
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FUENTE ORIGINAL:
viernes, 3 de octubre de 2014
...donativo de 100000 € para el "holocuento"...
BERGOGLIO donó 100 mil euros a la Fundación de Auschwitz-Birkenau, que gestiona el mayor museo referido al campo de concentración alemán, situado en Oswiecim, en el sur de Polonia. Lo indicó este lunes 29, el presidente de la Fundación y Director del Museo Piotr Cywinski, en una declaración.
El cardenal secretario de estado, Pietro Parolin, en el mensaje que acompaña la donación escribió: “La suma no es grande porque nuestras posibilidades son limitadas, pero con ésta expresamos nuestro pleno apoyo al proyecto emprendido por la Fundación”.
El Vaticano es el país número 31 que contribuye con el “fondo perpetuo”, de 120 millones de euros, establecido por la Fundación Auschwitz Birkenau, para resolver los costos para mantener el museo.
Auschwitz-Birkenau es símbolo del Holocausto, fue el mayor campo de exterminio nazi. Allí entre 1940 y 1945 más de 1,1 millones de prisioneros perdieron su vida, en su mayoría Judíos.
Fue un complejo formado por diversos campos de concentración y exterminio realizado por el régimen nazi, tras la invasión alemana a Polonia en 1939, al inicio de la Segunda Guerra Mundial.
La UNESCO lo declaró en 1979 como patrimonio de la humanidad, uno de los lugares de mayor simbolismo del Holcausto o Shoah.
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miércoles, 17 de septiembre de 2014
…sobre la “conversión” de Rusia… ¿al Cristianismo? miércoles, 17 sept 2014
…sobre la “conversión” de Rusia…
lunes, 28 de julio de 2014
La filosofía y la aventura / Pio Moa
La filosofía y la aventura / Pio Moa
La filosofía y la aventura / Pio Moa
Antonio López Fernández critica algunos aspectos de la novela “Sonaron gritos y golpes a la puerta” y su autor, Pio Moa, responde a esta crítica:
Seguidamente, la crítica de un lector de la novela:
“Su novela “Sonaron gritos y golpes a la puerta” me ha gustado porque los personajes son atípicos y ya estoy harto del tipismo en la literatura española, para mí es un lastre que la vuelve aburrida, y como novela de aventuras también está entretenida. Pero yo diría que es una novela filosófica, una novela de pretensiones filosóficas y como tal una novela frustrada. Le pondré ejemplos: en muchos casos se trata de la consistencia de la realidad. El protagonista, en el Montjuic, al llegar la noche dice que ve cómo la realidad desaparece, como la realidad se transforma en otra cosa o algo así… ¡Pero ahí queda todo! La cuestión reaparece de otras formas. Cuando se preparan para asesinar a Companys, Alberto se pregunta sobre la realidad de la revolución, sobre su sentido o su destino como una explosión telúrica o algo parecido, con lo que cabrea a su amigo Paco y una vez más ahí queda todo. Más adelante, cuando encuentran el cadáver de Mercè, el protagonista mira el paisaje y se dice que el mismo ya no existe para Mercè (escribo de memoria, no tengo ahora el libro a mano, espero no confundirme). Es decir, la relación de la realidad y el que la ve o la vive. Y de nuevo… sin continuación. A ver: tiene un sueño en el tren que le lleva a Rusia: millones de personas se mueven por la voluntad de unas poquísimas aisladas en castillos o algo por el estilo, pero resulta que esas personas que mueven a millones de personas más tampoco tienen idea de por qué o hacia dónde van en realidad. De nuevo: ¿qué es la realidad? Pues nada, la reflexión se para ahí. Luego en Rusia, cuando están a punto de encontrar el cadáver de la espía rusa, me parece que fue entonces, Contreras indica que las matemáticas describen la realidad porque su signo fundamental es el de igualdad: unas cosas son iguales a otras en determinadas proporciones y al final todo es igual a todo. La única salida es la de Paco: todo es igual a nada ¿Qué sentido tiene eso? Hay muchas otras cosas por el estilo, como cuando Paco, después del desastre que ha organizado afirma que siempre fue un idiota, cosa que no tenemos la impresión de que lo fuera, y uno piensa que la idea podía desarrollarse más sobre la realidad de la vida, la perspectiva y esas cosas. O como cuando Carmen le explica a Alberto que en la sociedad pugnan mil tendencias distintas que chocan y se neutralizan o no, y que la resultante nadie puede conocerla más que Dios, cosa que haría fútiles las grandes decisiones de Alberto, en concreto la de irse a Rusia… No quiero extenderme. Le repito que su novela me ha resultado entretenida, pero percibo bajo ella una pretensión de mayor fuste, que queda en nada, y por eso me ha defraudado un tanto” Antonio López Fdez.
***
Esta de es la respuesta de Pio Moa:
- Parece que usted quería un tratado de filosofía en lugar de una novela. Podríamos hablar largamente de ello, pero casualmente Carlos López Díaz expresa el problema (con juicio muy favorable a la novela) mejor de lo que yo podría hacer ahora en su reseña del libro: “Porsi fuera poco, el autor ha logrado algo que no todos los relatos similares saben hacer, a pesar de que es esencial: los diálogos filosóficos de los protagonistas son, en contra de lo que se pudiera pensar, otro ingrediente absolutamente clave de cualquier relato de aventuras. Lo que realmente hace que una peripecia cualquiera sea una aventura, es que los personajes nos lo hagan sentir como tal, y a tal efecto, que reflexionen al hilo de lo que les pasa. A veces, en algunas obras, esto resta verosimilitud a la acción, pero su carencia la convierte en algo romo, como esas películas de Hollywood que, aunque a veces partan de un buen guión, acaban degenerando en la mera descripción alimenticia de una persecución trufada de tiros, explosiones y destrozos varios. Moa ha logrado, creo yo, una de las cosas más difíciles: hacernos pensar y entretenernos. Y desde luego, con un buen “guión“.
Quizá tenga usted razón en que las reflexiones ocasionales de los personajes podrían extenderse más, pero comprenda que eso es muy peligroso en una obra de ficción, y es difícil mantener el equilibrio, lo mismo que entre la ficción y la historia en una novela histórica. Me ha satisfecho la opinión de otro lector, Miguel Ángel Fernández: Hasta el más paciente de los lectores se siente tentado a saltarse párrafos e incluso páginas de indiscutibles obras maestras, digresiones de Stendhal, reflexiones de Victor Hugo en medio de un apasionante relato, pero es casi imposible encontrar un párrafo inútil en Sonaron gritos. Es un monumento a la concisión.
Por otra parte, una novela falla, creo yo, si explica demasiado las cosas, si mantiene una tesis determinada. Las novelas de tesis son –para mi gusto– muy aburridas, aunque sean una gran corriente en la literatura occidental: los personajes convertidos en tesis ambulantes me resultan falsos. Siempre me parecieron superiores los griegos, en quienes nunca hay una conclusión precisa. Mi novela no defiende ninguna tesis, deja al lector la conclusión que prefiera, solo da apuntes generales y un curso de acción en el que subyacen concepciones más amplias, que no precisan explicitarse. Dice usted que plantea la consistencia de la realidad, y en parte así es. El protagonista, que es profesor de filosofía, podría haberse extendido sobre esa cuestión, pero es también hombre sobrio y prefiere no dar mucho la lata con problemas que sabe apasionantes, pero insolubles.
En fin, admito su crítica y siento que la novela le haya defraudado, pero me complace que otros lectores la vean con otros ojos. Después de todo, así es también la realidad, no se sabe bien si está más en nuestros ojos o fuera de ellos.
La filosofía y la aventura / Pio Moa
Insidias y falsificaciones para fomentar el odio entre marido y mujer
Insidias y falsificaciones para fomentar el odio entre marido y mujer
LUNES, 28 DE JULIO DE 2014
Insidias y falsificaciones para fomentar el odio entre conyuges…
En el blog de Pio MOA, http://www.piomoa.es, he tenido noticia de un curioso texto que ha circulado en ambientes “feministas” para hacer creer a las nuevas generaciones que la situación de “la mujer”, duarante el Régimen de Franco, era deficitaria en cuanto a derechos civiles o bien estaba “sometida” al marido…
Al mismo tiempo he conocido que el citado texto, atribuido falsamente a la Sección Femenina de Falange Española, es en realidad un panfletillo traducido del inglés a un español “latinoamericano”, original de algún grupo “feminista” de USA y de los años 50 del siglo XX.
Al mismo tiempo he conocido que el citado texto, atribuido falsamente a la Sección Femenina de Falange Española, es en realidad un panfletillo traducido del inglés a un español “latinoamericano”, original de algún grupo “feminista” de USA y de los años 50 del siglo XX.
Seguidamente reproduzco el texto citado y un previo comentario de Pio Moa:
Hace años con motivo de una conferencia en la universidad de Cracovia sobre los separatismos vasco y catalán, la guía polaca me mostró una hoja que le había pasado su novio, español de Barcelona, una especie de guía para la buena esposa: “Planea con tiempo una deliciosa cena para su llegada”. “Luce hermosa”. “Sé dulce e interesante”. “Tu casa debe lucir impecable”. “Escúchalo, recuerda que sus temas son más importantes que los tuyos”. “No te quejes si llega tarde, si va a divertirse sin ti, o si no llega en toda la noche. Trata de entender su mundo de compromisos”. “No te quejes: cualquier problema tuyo es un detalle insignificante comparado con lo que él tuvo que pasar”. “Si tu marido te pide prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes”. “Si él siente la necesidad de dormir, no le presiones o estimules la intimidad”. “Si sugiere la unión, accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar,” etc. La esposa aparece más bien como criada.
El novio de la chica le había dicho que se trataba de instrucciones de la Sección Femenina de Falange, y la misma historia he oído o leído posteriormente, hasta datándola en 1953: la mujer en el franquismo carecía de derechos, estaba sumida deliberadamente en la ignorancia, supeditada al marido, no podía trabajar por su cuenta ni dar casi ningún paso sin permiso del cónyuge. Perplejo, dije a la chica que jamás había leído nada parecido, ni conocido a mujeres que se condujesen así. Por el contrario, parte de la enseñanza de mi hermana mayor consistía en un libro de mujeres destacadas, que incluía a Isabel la Católica, la Pardo Bazán, Madame Curie, Lise Meitner y hasta menos ejemplares, como la monja alférez. Y cualquier lector atento se percata de que la expresión del panfletillo no es española sino semejante a la de las series de televisión de Usa traducidas en Méjico, y tiene aire useño (el marido ideal parece ser un hombre de negocios con muchos compromisos). El feminismo ha creado una especial sensibilidad sobre estos asuntos y sospecho que se trata de una broma feminista useña.
El novio de la chica le había dicho que se trataba de instrucciones de la Sección Femenina de Falange, y la misma historia he oído o leído posteriormente, hasta datándola en 1953: la mujer en el franquismo carecía de derechos, estaba sumida deliberadamente en la ignorancia, supeditada al marido, no podía trabajar por su cuenta ni dar casi ningún paso sin permiso del cónyuge. Perplejo, dije a la chica que jamás había leído nada parecido, ni conocido a mujeres que se condujesen así. Por el contrario, parte de la enseñanza de mi hermana mayor consistía en un libro de mujeres destacadas, que incluía a Isabel la Católica, la Pardo Bazán, Madame Curie, Lise Meitner y hasta menos ejemplares, como la monja alférez. Y cualquier lector atento se percata de que la expresión del panfletillo no es española sino semejante a la de las series de televisión de Usa traducidas en Méjico, y tiene aire useño (el marido ideal parece ser un hombre de negocios con muchos compromisos). El feminismo ha creado una especial sensibilidad sobre estos asuntos y sospecho que se trata de una broma feminista useña.
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A continuación, podemos ver aquí la versión original del citado texto,
Titulado “The good wife´s guide”, que data de 13 de mayo del año 1955, y se publicó en
“Housekeeping Monthly”, el citado texto de “How to Be a Good Wife” podemos leerlo
aquí:
jueves, 10 de julio de 2014
crónica criminal de un régimen “democrático” y “republicano”
crónica criminal de un régimen “democrático” y “republicano”
lunes, 23 de junio de 2014
LAS PIEDRAS EN ATLANTA ANUNCIAN EL PLAN PARA REDUCIR LA POBLACION MUNDIAL
LAS PIEDRAS EN ATLANTA ANUNCIAN EL PLAN PARA REDUCIR LA POBLACION MUNDIAL
LAS PIEDRAS EN ATLANTA ANUNCIAN EL PLAN PARA REDUCIR LA POBLACION MUNDIAL

En Elber County, Georgia, Estados Unidos, se encuentra un extraño monumento, que los lugareños consideran su propio Stonehenge y que es conocido como ”Las Piedras Guía de Georgia”, gigantescos rectángulos de piedra (como los que salían en 2001 odisea en el espacio, de Stanley Kubrick) que tiene grabados en ocho idiomas modernos los designios del programa Nuevo Orden Mundial.
Las piedras guías de Georgia rebasan los 6 metros de altura, y están compuesto por 6 planchas de piedra de granito, que pesan en total más de 100 toneladas de peso. Una losa permanece en el centro mientras 4 losas de piedra se abren en torno a ella. Y una sexta piedra cubre por encima el conjunto.

El monumento está orientado astronómica-mente, siguiendo el patrón hermético y ocultista tradicional. El agujero que se ve en la Piedra del Centro se taladró para que se pudiera ver siempre la Estrella Polar, que…
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domingo, 8 de junio de 2014
PROCUSTO ó la “IGUALDAD”
DOMINGO, 8 DE JUNIO DE 2014
PROCUSTO ó la “IGUALDAD”
El igualitarismo es la creencia en la igualdad de todos los hombres. Si la palabra “igualdad” la tomamos en cualquier sentido serio o racional, entonces la cruzada por esa creencia está atrasada en por lo menos un siglo: los Estados Unidos de América hicieron que se convirtiera en un anacronismo, al establecer un sistema basado en el principio de los derechos individuales. “Igualdad”, en un contexto humano, es un término político: significa igualdad ante la ley, la igualdad de derechos fundamentales inalienables que todo hombre posee en virtud de haber nacido como ser humano, derechos que no pueden ser violados o derogados por instituciones hechas por el hombre, tales como títulos de nobleza o una división en castas establecidas por ley, con privilegios especiales concedidos a unos y negados a otros. El auge del capitalismo arrasó todas las castas, incluyendo las instituciones de aristocracia y de esclavitud o servidumbre. Pero ese no es el significado que los altruistas atribuyen a la palabra “igualdad”. Ellos convierten la palabra en un anti-concepto: la usan para indicar una igualdad, no política, sino metafísica: igualdad de atributos y virtudes personales, independientemente de cualquier dotación natural o de cualquier decisión, logro o carácter individual. Pretenden luchar, no contra instituciones hechas por el hombre, sino contra la naturaleza, o sea, contra la realidad, luchar con ella a través de unas instituciones hechas por el hombre. Puesto que la naturaleza no dota a todos los hombres de igual belleza o igual inteligencia, y como la facultad de la voluntad lleva a los hombres a tomar decisiones diferentes, los igualitarios proponen abolir la “injusticia” de la naturaleza y la voluntad, y establecer una igualdad universal, una igualdad de hecho, que desafía los hechos. Puesto que a la Ley de Identidad le da absolutamente igual la manipulación humana, es la Ley de Causalidad la que se esfuerzan por derogar. Puesto que atributos personales o virtudes no pueden ser “redistribuidos”, lo que tratan de hacer es privar a los hombres de sus consecuencias – de las recompensas, los beneficios y los logros creados por esos atributos personales y esas virtudes. No es igualdad ante la ley lo que ellos buscan, sino desigualdad: establecer una pirámide social invertida, con una nueva aristocracia en su cúspide: la aristocracia del no-valor. Para entender el significado y los motivos del igualitarismo, piensa en un ejemplo en el campo de la medicina. Imagina que llaman a un médico para que le ayude a un hombre que tiene una pierna rota, y, en vez de arreglársela, procede a quebrarles las piernas a otros diez hombres, explicando que eso haría que su paciente se sintiese mejor; cuando todos esos hombres se convierten en inválidos de por vida, el médico aboga por la aprobación de una ley que obligue a todo el mundo a ir con muletas – con el fin de hacer que los cojos se sientan mejor y de esa forma igualar la “injusticia” de la naturaleza. Si eso es abominable, ¿cómo es posible que adquiera un aura de moralidad – o siquiera el beneficio de una duda moral – cuando se aplica a la mente del hombre? De importancia especial para la presente discusión es cómo los igualitarios desafían la Ley de Causalidad: su exigencia de resultados iguales por causas desiguales – o recompensas iguales por desempeños desiguales. La nueva “teoría de la justicia” [de John Rawls] exige que los hombres contrarresten la “injusticia” de la naturaleza mediante la institución de la injusticia más obscenamente impensable entre los hombres: privar a “los favorecidos por la naturaleza” (es decir, a los talentosos, los inteligentes, los creativos), del derecho a las recompensas que ellos producen (es decir, del derecho a la vida) – y concederles a los incompetentes, a los estúpidos y a los perezosos, un derecho al disfrute sin esfuerzo de recompensas que no conseguirían producir, no podrían imaginar, y con las cuales no sabrían qué hacer. Observa que . . . la visión que los igualitarios tienen del hombre es literalmente la visión de un cuento de hadas para niños – la noción de que el hombre, antes de nacer, es algún tipo de cosa indeterminada, una entidad sin identidad, algo así como una masa amorfa de arcilla humana, y que unas hadas madrinas proceden a concederle o a negarle diversos atributos (“favores”): inteligencia, talento, belleza, padres ricos, etc. Esos atributos se reparten “arbitrariamente” (una palabra que es absurdamente inaplicable a los procesos de la naturaleza) como si fuese una “lotería” entre no-entidades pre-embrionarias; y – concluyen esas mentalidades supuestamente adultas – puesto que un triunfador no podría en ningún caso haber merecido su “buena fortuna”, un hombre no merece ni gana nada después de nacer, como ser humano, porque actúa en base a atributos que él no se ha ganado, “inmerecidos”. Conclusión: merecer algo significa elegir y ganarte tus atributos personales antes de que existas. Si existiese tal cosa como una pasión por la igualdad (no igualdad de iure, sino de facto), sería obvio para sus proponentes que sólo hay dos formas de lograrla: o elevando a todos los hombres a la cima de la montaña, o arrasando las montañas. El primer método es imposible porque es la facultad de la voluntad la que determina la estatura y las acciones de un hombre; lo más cerca que estuvimos de ello fue demostrado por los Estados Unidos y el capitalismo, que protegían la libertad, las recompensas y los incentivos del logro de cada individuo, cada uno en la medida de su capacidad y ambición, elevando así la situación intelectual, moral y económica de toda la sociedad. El segundo método es imposible porque, si la humanidad fuese arrasada hasta el denominador común de los menos competentes de sus miembros, no sería capaz de sobrevivir (y sus mejores miembros no querrían sobrevivir en esas condiciones). Sin embargo, es este segundo método el que los igualitaristas altruistas están queriendo implementar. Cuanto mayor es la evidencia de las consecuencias de sus políticas, es decir, cuanto mayor es la extensión de la miseria, la injusticia, la malvada desigualdad en todo el mundo, más frenético se vuelve su intento – lo cual demuestra que no existe una pasión benevolente por la igualdad, y que pretender tenerla no es más que una racionalización para ocultar un odio apasionado contra el bien por ser el bien. –
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